El síndrome pospolio abate 30 años después a los supervivientes


Trabajar más que los demás
Esa impresión generalizada de que la gente con polio es especialmente luchadora no es una visión sin fundamento. Estudios citados en la propuesta belga ante el Consejo de los Ministros de Sanidad de Unión Europea aseguran que la tasa de empleo de los supervivientes suecos de la polio no guarda relación con la gravedad de sus discapacidades. El 40% de los supervivientes daneses prestan horas extraordinarias (frente al 30% de los trabajadores sin discapacidades) y toman menos días de baja por enfermedad que el resto. Esos mismos estudios garantizan que el que fue presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, también afectado por la polio, no era una excepción. 'Con independencia de la gravedad de la discapacidad derivada de la polio, estas personas', indican los estudios, 'han alcanzado posiciones de responsabilidad dentro de las profesiones que han elegido, y entre ellas se cuentan altos ejecutivos, ministros y profesionales de todo tipo, así como profesores, abogados y médicos'. Definitivamente, los afectados por la polio no estaban preparados para sufrir el síndrome pospolio, y recurrir a remedios ortopédicos de los que venían huyendo desde hacía tiempo.